miércoles, 14 de abril de 2010

¡¡¡Vení!!!!


Yo te observo… casi siempre lo hago cuando llegas al bulín… siempre con tu porte de lord inglés, tus cabellos rubios, tus manos desobedientes adornadas por la pipa de tu abuelo… hoy tenés las piernas fuertes como un potro salvaje y una barba de niño que te dibuja el rostro de hombre fuerte.
Yo siempre sentada en el mejaharí del gran salón de la chilena, piernas cruzadas, cabellos sueltos, boca sangrante y un cigarrillo entre los dedos que invite a la bestia a morderme toda la piel…
El anzuelo es perfecto, o es el mejor que pude encontrar, yo se que a vos te gustan mis medias de red y los tacos desgarrando el aire… vení… mis piernas te esperan afiebradas… vení… pone tus ojos en mi…y dejemos que el destino nos aniquile… vení el cuarto esta preparado… por favor vení… te lo pido como una perra hambrienta y eso es mucho para un miserable como vos…



Y vos… y vos venís, me besas los labios y luego, como siempre… te vas.

viernes, 9 de abril de 2010

sábado, 27 de marzo de 2010

SOY POCO PARA TI, MUCHO PARA TI, PERO JUSTA PARA NADE...


- ¿Qué ha cambiado?
- He cambiado querida, ya no soy más un chico común y corriente…
- Que lástima…

Hoy respira por ultima vez los aires de una patria prestada, se baña en ese mar en el que alguna vez naufragaron los hombres de la isla… si tan solo es magma endurecido por la lluvia, si tan solo es la vida y la esperanza de otros miles a los que no les conoce el rostro, si tan solo es… un chico, tan común y tan corriente como eso.
Hace unos años el chico se puso las alas de los cóndores patagónicos y emprendió vuelo hacia una gota aislada del resto, con su mochilita abarrotada de miedos, y de reliquias otorgadas por sus ancestros, mochila que se volvió morral y viento, que hoy ya no es mas un sueño, que hoy, como ayer, es realidad..
Estira las piernas hasta tocar el suelo y siente que las manos ya no le pesan y en sus dedos se cuelan los restos, los restos de un niño bueno… y aquí esta el chico, tan común y tan corriente, que se diferencia del resto…

- ¡Que has logrado!… si has logrado, ¡que has luchado!, si, también has luchado… y por sobre todo ¿que has olvidado?… tu sabes que has olvidado.
- No, no he olvidado.
- …

Sabe Dios que se me han llenado los ojos de lágrimas más de una vez por tu causa maldito, sabe Dios y no sabe, porque me he escondido de sus saberes, Sabe Dios y no sabe, por que lo he dibujado bien en mi rostro y lo que es peor, no lo sabe porque le mentí también (tan- bien) a los Dioses paganos, primos hermanos de aquel oscuro maestro… asegurando que no lo sabe, porque en la familia se confía, no se duda… y porque uno nunca espera una hija mentirosa.

- No pierdas tu tiempo conmigo.
- Yo no pierdo el tiempo con nadie.
- Mejor así.
- ¿Así?, ¿así como?
- Así, bien claro entre los dos.
- Nunca hubo claros entre los dos, no te equivoques conmigo…

Tus pies dibujan la arena de la mas infinita orilla, y las lágrimas se mezclan con el agua salada que borra tus huellas y prometes volver…
La academia espera tu partida, los cajones han murmurado tus últimos minutos, el agua de la ducha se enciende para limpiar tu cuerpo, y llora, y llora lágrimas sin sal ni sobras… secas tu cuerpo con el paño del olvido y te vistes la piel desnuda con la ropa que ha desgarrado el sol y la gracia, y emprendes viaje de vuelta, ya no como niño con mochila y alas… vuelves como hombre, sin alas lo cual es una lastima, vuelves con algo mas valioso que los miedos, vuelves con tristeza y pensamientos, vuelves con saberes en la mollera y un papelito que lo comprueba, pero el punto es que vuelves…

- Vuelvo para volverme a ir.
- Haces bien, siempre y cuando sea para ser feliz.
- ¿Qué buscas de mí?
- Nada.
- ¿Por qué suenas todo el tiempo como si me amaras entonces?
- Porque te amo.
- ¡Pero yo no te amo mujer!
- Ya lo se.
- … ¿Entonces porque me amas?
- Porque mas allá de que vos me ames o no a mi, yo te amo, aunque me cueste decirlo, mucho mas me pesa sentirlo, porque te amo te dejo ir caminando por la calle contraria a la mía, porque aquí no se trata de mi y si de que vos seas feliz.

Y ahora soy yo la que te pide que te marches, porque yo también deje a mi patria y mis ancestros por este suelo bendito, mi aire ya no está viciado de palabras desencontradas y risitas burlonas, ahora puedo sentir como respiro, porque yo no soy mujer de mundo y si de paraísos ocultos, como me lo cantaron los brujos que me pusieron en el vientre de mi madre… “la niña del desierto, la niña de los llantos de sal y los pensamientos oscuros, del corazón envuelto en tormentas de arena, la niña caminará y encontrará, en medio de la nada, un pequeño paraíso”… y aquí estoy, yo me quedé en este puente porque me hace feliz a mí, aunque no estés vos, así que puedes seguir tu paso…

miércoles, 10 de febrero de 2010

Selva... (o, bajo los efectos alucinógenos de alguna droga)


Se abrió el telón, se abrió el libro, y de pronto me hallé de pié frente a una enorme selva delineada por la luz de la luna.
Pequeños ojos, lenguas y el sudor de los árboles; mis sentidos no han podido diferenciar más que eso esta noche, y los tambores me invitan a correr.

La ninfa me había pedido los detalles de la expedición, quería saber qué se sentía poder volar, besó mis manos y sopló en mi rostro sus cristales; La tormenta había pasado, o aún no había comenzado...

¿Correr hacia donde?, ¿Correr hasta cuando?, ¿Correr porque?, ¿Correr?... millones de interrogantes se cruzaron por mi cabeza en delirantes segundos a los cuales mis pies le ofrecían resistencia.
Las hojas me rebanaban la piel de brazos y piernas... ¿Y yo?, y yo solo corría y no sólo corría, escapaba... ¿Pero de qué?.

No era un buen momento para dejarte y sin embargo te he dejado, ahora me persigues con ánimos de recobrar todo aquello que has perdido, aquello que no te he pedido, tus momentos, tus gotas, tus palabras, tus pasos, tus caricias, tus nombres, tu amor...
¿Y yo?... y yo no puedo desprenderme de todo aquello y al correr las baratijas me pesan, pero no desisto y corro.

La huella me sigues de cerca, el crujir de las hojas te delatan, los mosquitos me lo cuentan al oído y la luna juega en mi contra por que te ama, lo sé; siempre lo he sabido, ella te ha dado lo que yo no he podido... la luz y la calma.

Y de pronto me detengo... se que también lo has visto; y espero hasta que te pongas a mis espaldas para confirmártelo.

- Ya no escapo, el fuego me ha encandilado y no puedo detener mi sed de pecar. (te digo)

Siento ahora si, tu respiración en mi espinazo y antes de que digas palabra, o peor aún. que tus manos desgarren mi piel, me doy vuelta y tapo tu boca, miro la brea de tus ojos cansados... desesperados y te digo al oído que no te muevas...
¿Y vos?... y vos obedeces, como siempre, como cada vez, porque es lo que has aprendido a mi lado y el habito aún no se ha esfumado de tu cerebro pequeñito.

Destapo tu boca y pierdo de vista la brea... voy al fuego sin hacer ruido. Detengo mi respiración, aligero mis pies hasta flotar, lento y con los ojos del cazador observo cada detalle de los tizones en el viento, me acerco...
¿Y vos?...
y vos me miras.

La densidad de la selva se ha evaporado, el ruido de las hojas y las voces de los animales, incluso la tuya han desaparecido; solo escucho los tambores y el rechinar de la madera cuando el fuego la conquista, sigo avanzando hasta el mas claro de los claros...¿Y ahí?... y ahí estaba él, sentado frente al fuego dándome la espalda, aún no ha tomado en cuenta mi presencia.

Era todo muy raro, quizás no raro y si novedoso, de su boca salían sonidos en lenguaje aborigen, al igual que los tatuajes en su piel y en su cabeza desnuda, todo me decía que me encontraba frente a un importante brujo.

¿Y él?...
y él cantaba, y de pronto también fumaba. Ese ritual me llamo poderosamente la atención, ya que de esa pipa larga que sostenía entre sus manos y entre sus labios no se destilaba humo.
Pequeños gusanos, mas parecidos a huevos de hormiga negra que a larvas de mosca salían de la mirilla de la curiosa pipa, y antes de tocar el suelo estallaban dejando escapar de su interior una especie de animas que gritaban y silbaban en torno al fuego, alimentándolo, besándolo y danzando con él en una banda infinita.

¿Y él?... y el se encontraba extasiado con lo que estaba sucediendo... ¿Y yo?... y yo no perdía detalles de todo aquello; ¿Y yo?... y yo también estaba excitada y perdí la noción de mi cuerpo, de mi tiempo y de mi misión... y me dejé caer.
Los dedos de mis pies dieron muerte a una hoja ya seca que descansaba en el suelo y fue la misma intrusa quien le gritó mi nombre al guerrero... ¿Y él?... y él y las animas en el fuego me miraron con ojos de furia, sórdidos gritos corearon mi suerte imposibilitándome el escape... ¿Y él?... y él me sostuvo fuerte el brazo y arrastró mi humanidad al fuego... ¿Y yo?... y yo me dejé vencer y me entregue a aquel ritual de purificación.
El fuego desintegró con su calor mis vestidos y mis joyas, derritió mis cabellos, mis pestañas y cejas... pero no me quemó la piel.

¿Y ellas?... y ellas me comenzaron a girar alrededor, las animas se entretejían unas con otras vistiendo mi cuerpo desnudo y me susurraban la suerte de las damas curiosas... ¿Y él?... y el nos observaba y esperaba...

Cuando todo estuvo listo el hechizero metió una de sus manos al fuego, las animas lo miraban con una sensualidad inmejorable; ¿Y él?... y el buscó mi mano y me sacó del vientre del Dios Fuego.

Sacó de uno de sus bolsillos unos pigmentos con los que tiñó con líneas extrañas mis ojos y mi boca. Lamió el néctar de mis pechos que con el roce de su lengua se teñían de negro, como una gran mancha oscura que se extendía con vertiginosa rapidez por mi cuerpo... la saliva de su boca se evaporaba en mi piel... ¿Y yo?... y yo ya no era una dama curiosa, tampoco era ya una dama, ni una curiosa, mucho menos una mujer, mucho menos la mujer de otro, ni la suya, ni la del fuego...
¿Y yo?... y yo me había convertido en una de las fieras salvajes que habitan aún en esta selva de almas perdidas y mi tarea aún no se haya cumplida.

(- ¿Que ha sido de aquella fulana a la que le encomendé detalles? (Grita la buena actriz))

¿Y yo?... y yo gritó aún más fuerte:

- “¡Me he convertido en ninfa y hago pecar de poderío a las desafortunadas mujeres terribles. Les hago prometer para no cumplir, les hago y les deshago la suerte.
- También me he convertido en hiedra, en serpiente y en hoja delatora que grita la suerte de las curiosas damas, que ríe y que llora.
- Me he convertido además en larva y en hada y miro con sensualidad al guerrero (otro buen actor), y protagonizo la triste escena que se monta, una y otra vez.
- Me he convertido (por tu hechizo desgraciada) también en pigmento que se aloja en los dedos del extraño hombre y que mancha la piel de las miserables...
- Y por ultimo, para cerrar el telón de la obra de tu teatro, te escribo que también me he convertido en tatuaje, en alma y en hechicera desgraciada, y me encuentro y me pierdo, pero ya no puedo salir de esta selva, escenario de la desesperación!”...

Y ahora si... ahora si...

- ¿He cumplido mi tarea?
- ...
... Y ya no hay voces, y ya no hay nada mas que decir.
Cuando los telones se cierran, los actores se sacan el maquillaje y los disfraces duermen; el teatro se oscurece y no queda nada, y no queda nadie.
Del otro lado de la calle, los lechos cobijan a infelices con pinta de seres humanos. Y eso es lo que sos, una infeliz. Y eso es lo que también soy, una infeliz. Pero esta infeliz ya no es, y eso nos diferencia insignificante criatura.

- “¡Ahora niña, cierra la tapa de tu libro, no termines de leer la historia y guárdame en el ultimo anaquel de tu biblioteca!. Que la selva se vuelva polvo y el viento nos haga desaparecer!!!... ¡que una y otra vez volverá a suceder ... “Pero ten cuidado pequeña, que algún día serás dama. Ten cuidado, por que tu curiosidad tarde o temprano me traerá de nuevo a tus manos, pero esa vez terminaras la historia porque tu suerte estará en mis manos...”

miércoles, 3 de febrero de 2010

El Cuerpo de Cristo... (o, para el muchachito servicial)


El viento comenzó a despeinarme los cabellos y yo procuré no alejarme de la nube de tormenta.

- ¡Dale corre!, ¿Qué esperas, que te parta un rayo?; ¡no ves que en el noticiero dijeron que se venía el fin del mundo!, ¿Qué esperas? ¡Corre!.
Incline mi rostro al cielo, cerré los ojos y comenzó a llover, estiré las manos y acaricie las gotas de lluvia; Creo que a Amalí no le gustó mucho mi idea de que me parta un rayo, la sentí quejarse por lo bajo mientras se alejaba, y quizás tenga razón y sea yo una loca prostituta de los mas peligrosos placeres, y quizás tenga yo razón y sea ella una cobarde más... ¿Quién lo sabe?, y si todo sale bien, nadie lo sabrá.

Esa tarde a pesar de todos los pronósticos ella salió a caminar por la plaza de los mil semblantes y se sentó en un banquito a leer las letras de aquel fulano que le quitaba el sueño por las noches; El ángel gris de los cuentos de Dolina cuando se acerca a su ventana procuraba cerrar bien el saco de los sueños para que la niña de las piernas raspadas tenga en quien pensar en las horas de pernoctar, y ese es el verdadero castigo en toda esta historia, que aquel a quien piensa, duerme cerca de ella todas las noches. Pero el punto es que este muchacho, al que los Dioses han otorgado una belleza incomparable, se había atrevido a empuñar su pluma y a hostigarle todo el cuerpo con sus letargos malogrados... y a ella... y a ella le gustaba leerlo, una y otra vez, y otras incontables veces mas, párrafos y guiones, palabras y letras... cada centímetro que dibujo en el papel sus manos pensando en ella, atraparon su atención y robaron todas sus sonrisas; hasta que por fin cayó en cuenta que todos los pronósticos estaban acertados en su mensaje apocalíptico, la bruja, la actriz, la niña de las rodillas raspadas, la mujer de los ojos negros y el cabello revuelto, la hechicera y mariposa negra, la mujer vestida de mascaras y nombres alquilados, ésta mujer prostituta de placeres peligrosos, ésta que cuando se acerca el fulano no sabe que hacer y cuando se va, lo sueña en su cama desgarrándole la piel con su boquita de niño lindo, esta que atiborra su boca de granos de café y espera que él acerque su taza de agua caliente para beber juntos, esta idiota que cree que las palabras del fulano son solo de ella, sin querer saber que están mas gastadas que la moneda que gira en su bolsillo cuando camina por las calles del laberinto en donde vivimos; Si, esta idiota que lleva en su vientre los hijos bastados de padres sin rostro ni voz y que llora como niña y guarda los papeles en su morral de baratijas. ¡Si!, la maldita impostora que se acomoda los cabellos, que se seca el rostro y se pinta los labios fingiendo tener todo controlado, y que ni bien se para de ese puto asientito de plaza apresura los pasos y divisa a lo lejos los movimientos de este fulano que viene corriendo a su encuentro, lo choca, lo huele, lo acaricia, el la besa, la lame, la despeina, la desviste, come de sus labios color frutilla todas las frutillas que ella guardó solo para el; ella lo desviste, lo sabe, le saca con la lengua el perfume gastado de las señoritas que la precedieron, lo tira al colchón de adoquines y luces, le canta, y el le sonríe, le aprisiona con sus piernas blancas el poderío de su sexo y gime con fuerza, el le arranca el sostén y acaricia sus pechos de niña, le dibuja con sus manos las caderas, la sostiene, la rasguña, la penetra aún con más fuerza y ella le grita al cielo tronando sus manos contra el piso, haciendo tronar también el cielo; el sudaba palabras, ella sudaba lujuria y lo inundaba, el la lamía como un perro sediento y desgarraba con sus dientes blancos la cereza de sus pechos hasta que se desato la gran tormenta, ella estiraba su lengua como cántaro para recoger el agua que lloraba su padre, el estalla, ella lo mira con los ojos oscuros, lo besa, se para con las piernas cansadas, recoge sus vestidos del piso y tambaleándose en sus tacones viejos camina sin mirara atrás hasta perderse entre los árboles; el se arrodilla desnudo y comienza a llorar, mira al cielo y le pide perdón a su padre por enamorarse así de su hermana; pero es demasiado tarde...

- “Ultima noticia: El Apocalipsis no fue ni eso, nuestra ciudad ha sido azotada por los castigos de un padre que solo se cobró una victima, se trataría de un joven, aproximadamente 23 años, hermoso según dicen. Se sabe que murió inmediatamente después que un rayo lo redujera a cenizas, solo se ha podido encontrar su corazón intacto, los médicos y los curiosos que han observado el extraño fenómeno no encuentran explicación, ¿Estamos acaso frente una señal de Dios, de algún milagro de aquel?; Una señorita de extraña belleza y de imagen dejada reclama sus restos adjudicando ser su mujer y la madre de un hijo del fulano que todavía lleva en el vientre; los médicos, el Papa y todos los estúpidos ciervos de Dios le realizarán las pericias correspondientes a la señorita identificada con el nombre de Magdalena, podría tratarse, dicen los que no saben, del hijo del mismísimo Jesucristo, o del mismísimo Luzbelito. Ampliaremos”.

domingo, 31 de enero de 2010

Lluvia


La espalda jugaba el escenario perfecto para buscar la luna… los astros se habían alineando sobre las sabanas de seda que acomodé sobre la cama…
Te encontré como a tantos otros bajo la lluvia, y como a tantos otros te jugué a vos también una buena mano sobre el paño… buena tirada para una profesional de las escondidas como yo, y pobre suerte para los buscadores de reliquias como vos.
Quinientos años han pasado desde que nací del vientre de mi madre, la piel ha comenzado a sentir la gravedad de este suelo, los látigos del viento y los granos encerrados en el reloj han hecho su aporte a la destrucción de mi belleza… pero debo confesar que adentro me han pasado aún más años de los que delata mi rostro… será por eso que asecho jovencitos en las plazas.
Señores, familiares y novias… todos buscando a la bestia de los rincones ocultos… desorbitados de un sentimiento ajeno al que yo ofrecí alguna vez a sus amados, a sus hijos, sobrinos e incluso a los mismos personajes de alcoba.
La hechicera de eternos cigarros me había dado el secreto y la maldición, ella soplo mi suerte al viento, me recordó la herejía que me esforzaba en olvidar y después se escabulló como una rata por las alcantarillas…

-¿Qué es lo que busca la gente?, me dice mi pequeño hijo…
-La sangre mi amor, buscan la sangre.
-¿Tu sangre mamá?
- Si, buscan la faena, lamerme la sangre.
- Yo tengo tu sangre mamá, ¿me podrían llevar a mi no?, además ayer me raspe la rodilla jugando a atrapar estrellas, ¿podrían llevarme verdad?, no quiero que te suceda nada mamá, cuando mi padre se fue prometí cuidarte, y vos siempre te metes en problemas.

Yo sonrío y sostengo su mano.

- Jamás dejaría que se llevaran a mi pequeño mi amor, me costaste la noche y aun necesito amaneceres, después podrás hacer de tu suerte lo que desees, pero hoy no, Además yo sanare tu herida con mi lengua, como hacen las buenas madres, como aquellas que observas en tu libro cuando apago la luz. Ya se que me meto en problemas mi pequeño, es mi manera de ser feliz, algún día me entenderás.
- Yo quiero un paraguas azul también mamá.
- Tu tienes alas, no necesitas un paraguas azul, ¿Acaso no te he enseñado que los paraguas nos privan de descubrir el cielo y sus bendiciones? Además son para gente cobarde, por eso necesitan juntarse en grandes cantidades, por eso vivimos tan lejos.
- Es cierto, no necesito un paraguas, necesito la luna, por ahora solo la luna, algún día ella me enseñará a ser sol.
- Eso busque en la espalda de tu padre hace años, la luna, y la encontré, tu vienes de la luna, no necesitas buscarla, te la he dado cuando aún eras vientre.
- Te amo mamá.
- Te amo hijo.
- Te odio mamá.
- Te amo hijo.

jueves, 28 de enero de 2010

Mensajes po-éticos con mi ex.


- No respondas, hasta mañana te amo:

Murmullo suave, rasguña
la suave metamorfosis del ocaso
es el llanto mudo
en las sabanas desolado,
que abandonado cual huerfano espera
el cobijo de la madre
tus manos.

Cristalinas tus pupilas,
como noche estrellada;
ilumina la amargura,
oceano del naufragio.

Pared fria me aleja,
tibio tu vientre, que ya me derrite.
Solo un sueño, que ingenuo.

¡¡Cobarde razón!!,
avaricia pagana y desquisiada la nutre,
solo sensaciones...
mundanas y abstractas.

Solo mia te digo...
Yo no amo, te niegas
¿Que seré?
¿Que serás?
Espero no una agonia.
..................................................
Sudas agonía,
la fiebre del esclavo
marchas
manchas.

Escarbo las miserias,
dibujo las paredes rajadas.
Flores.
Muertos que apuran claveles,
no lloras,
me escondo.

El sexo, oculto (apocrifo)
nos llama.

Extrañando a la perra que fui,
la princesa,
las niñas, adolescen... ser mujer.
Silencio.

La cama,
sus manos me buscan.
Las libelulas se escapan
y cabalgamos.
Las piedras
sudan.
Exalamos amores perdidos.
............................................

Suave melodia
surca mi oido.
Miles de sinapsis,
tejen el recuerdo.

Sonrisas, pupilas inundadas,
caricias, besos profundos:
presagios de eternidad,
presagios de fertilidad.

Amor pronunciado,
melodia triste,
penetra turbulenta,
apuñala el seño duro.

Meandros cristalinos
rasgan la tierra en mis mejillas.
Me amas?
Me amaste?
Me amaras?.
.............................................

Paisajes comunes de mar y vapor...
algo ha cambiado.

Sudando la fiebre, llegas....
llego.
No nos deshidrata la sequía,
nos evapora los vestigios del amor que tuvimos de niños.
Algo mas?
si,
la hendidura de tus manos me invita a beber,
no me controlo,
hurto.
No me controlas.

21.15: Me miras, no dices nada.
21.16: Tus ganas se desbordan y te aprietas los bolsillos.
21.17: Nos besamos en el limen de mi casa.
21.18: Tu semen se fermenta entre mis piernas.
21.19: Caigo.

La pared,
el lecho.
- Me odias?
- Aún.
- Me amas?
- ... (Silencio)

Es la segunda vez que me cobijan tus brazos.
Mi esposo, me extraña.
Mis amantes, me presienten.
Mi niña, me llora ...
adentro.

Miro como siempre al infinito,
te desconcertás,
pensás si hiciste bien en aceptar el encuentro,
el número
y los besos.

22.15: Callo tus dudas con mis caricias.
22.16: Los caballos se desbocan.
22.20: Se te explota el pecho y golpeas a la perra.
22.21: te dejo... de nuevo.

Disfruto?...
no.
Me pesas?...
si.
Te extraño?...
como nunca.

Es mi 13er cigarrillo de la noche,
- Te doy fuego?
- Ya me quemas y no sublimo cenizas.
- ¡Pero claro!, siempre fuiste mia
- ... (silencio).

0.00: Me evaporo
0.01: Preparas las maletas.
0.02: Ahorro caracteres.
0.03: Abandonas la pobreza (y mi escencia)
0.04: Me extrañas.
0.05: Te sueño.

Los niños no dicen malas palabras.